Distintos percances se pueden presentar cuando volamos en un avión comercial, algunas son controlables por el humano: fallas físicas en alguno de los múltiples sistemas de la aeronave, o problemas por la operación humana de pilotaje; otras están fuera de nuestra capacidad: mayormente acontecimientos climatológicos. Aunque en la planeación previa al vuelo se estiman las condiciones climatológicas, siempre hay un mínimo rango de que se presenten sucesos naturales inesperados o con mayor fuerza de lo previsto, de los más ocurrentes en los vuelos comerciales son: las turbulencias.

Un suceso natural

Las turbulencias son muy comunes dentro de los trayectos de vuelos comerciales, básicamente, una turbulencia es la afectación a la estabilidad de una aeronave debido a los cambios en la velocidad y dirección de las corrientes de aire. Las causas que originan estos cambios bruscos pueden ser debido a la formación de nubes, variación brusca de la presión o intensidad de la atmósfera, tormentas en cadenas montañosas, etc.

Cabe señalar que las turbulencias son menos frecuentes en las noches y primeras horas de la mañana, pues las corrientes de aire al estar a menor exposición solar son más suaves. Aunque se cuenta con pronósticos previos al vuelo del clima y posibles áreas de turbulencia, e incluso durante el vuelo se actualiza periódicamente información climática al piloto, es posible que las turbulencias ocurran de manera inesperada, de ser así, el piloto debe advertir al control y resto de aviones de la ubicación de la turbulencia y su intensidad, esto representa quizás la medida más eficaz para evitarlas.

Peligro e intensidad de las turbulencias

Es cierto que existen diferentes intensidades de turbulencia, pero en general, a excepción de circunstancias muy extrañas, una turbulencia no provocará la caída en picada de la aeronave. Lo anterior es afirmado por todos los productores y diseñadores de aviones comerciales, pues sus diseños están pensados precisamente en afrontar de manera habitual turbulencias, en lo que se conoce como principio de “estabilidad positiva” la cual hace que la misma estructura de la aeronave mantenga y regrese a su posición normal por sí misma. Hoy la tecnología de los aviones es muy lejana de los primeros días de la aviación, si quieres saber más sobre historia temprana de la aviación y la tecnología de aquella época te pueden interesar los artículos Historia del primer vuelo comercial y ¿Cuándo se realizó el primer vuelo en Venezuela?

De existir un peligro debido a turbulencia, definitivamente no es la caída del avión, sino heridas ocasionadas por no portar el cinturón de seguridad abrochado cuando es indicado por el piloto. En caso de una turbulencia intensa, el cinturón de seguridad nos puede salvar la vida y evitar contusiones graves, ambas ocasionadas por los movimientos bruscos del avión que pueden hacernos golpear fuertemente contra objetos.

3 tipos de intensidad:

  • Turbulencia leve: Es un movimiento casi imperceptible para los pasajeros, no presenta mayor problema, incluso puedes mantenerte en pie sin problema alguno.
  • Turbulencia moderada: Esta si es perceptible por los tripulantes y de estar en pie en el avión; fácilmente nos caeríamos con riesgo de contusión.
  • Turbulencia severa: La más fuerte de las intensidades, el avión se moverá bruscamente, incluso puede llegar a sacarte de tu asiento si no traes el cinturón abrochado. Estar en pie representaría un riesgo para tu vida.

¿Qué opinas de este tema? ¿Has experimentado alguna turbulencia en un avión?

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Imagen de Jan-Mallander vía Pixabay bajo licencia Creative Commons.


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